lunes, 18 de octubre de 2021

18/10 - Lucas el Evangelista


Autor del tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. Se ignoran los detalles de su biografía, si bien la tradición indica que nació en Siria y que fue discípulo de San Pablo, quien se refiere a él como su ayudante e iluminador. De sus obras se infiere que acompañó a San Pablo a lo largo de toda su vida, que dedicó a la enseñanza y a la predicación. Se le atribuye la autoría del tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles, obras que en realidad conforman un mismo libro.


La prosa de San Lucas, muy rica, denota una alta formación académica y es, sin duda alguna, la más literaria de los autores del Nuevo Testamento. Escrito en griego, su evangelio relata la predicación y los hechos de Jesús de Nazaret, aunque afirma que no fue testigo de sus obras; por ello, y también por el estilo y vocabulario utilizado, la crítica suele fechar sus escritos alrededor del año 70 d.C. Patrón de pintores y de médicos, puesto que la tradición lo describe como amigo de artistas y con conocimientos de medicina, la Iglesia lo conmemora el 18 de octubre.


Biografía


Son escasos los datos que se conocen acerca de San Lucas. Contra la tradición, que lo supone oriundo de Antioquía (Siria), parece haber nacido en la ciudad de Filipos, o al menos en Macedonia; los pasajes donde habla en primera persona se refieren, precisamente, a acontecimientos de estos lugares, por él mejor conocidos que los restantes. El nombre de Lucas, seguramente abreviación de Lucano o Lucio, puede ser el de un liberto entregado al estudio.


Las primeras referencias a su persona están contenidas en las epístolas de San Pablo, en las que se le cita como «colaborador» y como «querido médico». En los Hechos de los Apóstoles, San Lucas habla de sí mismo usando el plural «nosotros». En ese mismo libro aparece acompañando a San Pablo en su segunda misión, en el viaje que éste hizo de Troas a Filipos. Después de permanecer en aquella ciudad por espacio de unos seis años, volvió a acompañar a San Pablo en un viaje a Jerusalén, y nuevamente cuando aquél fue conducido prisionero a Roma. En la víspera de su martirio, San Pablo recordó que «sólo Lucas está conmigo» (II Timoteo 4:11).


La tradición lo considera médico de profesión. Su símbolo como evangelista es el toro.


El propio San Lucas se excluye a sí mismo de las personas que fueron testigos directos de Cristo. Interesado por la verdad histórica, San Lucas reprodujo en su Evangelio aquello que había oído directamente a los apóstoles y discípulos de Jesús: «... según nos lo transmitieron los que fueron desde el principio testigos oculares y luego servidores de la palabra, también yo, después de haber investigado con exactitud todos esos sucesos desde su origen, me he determinado a escribírtelos ordenadamente...» (Lucas 1:2-2).


El Evangelio de San Lucas es el más extenso de los Evangelios y también es el de expresión y composición literaria más culta y elegante, debido a la preparación cultural de su autor, aunque éste huye del lenguaje clásico para hacerlo más comprensible al pueblo, acomodándose al lenguaje común. Aunque no fue testigo de todos los acontecimientos, su relato es exacto y está lleno de afecto y sentimiento. Después de una breve introducción, Lucas inicia su relato con el nacimiento y los primeros años de la vida de Jesucristo, y lo finaliza con la ascensión de Cristo a los cielos, enlazándolo de esta forma con el versículo inicial de los Hechos de los Apóstoles, obra imprescindible para el conocimiento del cristianismo primitivo.


El evangelista de la Misericordia


Es posible percibir la característica más original del Evangelio de Lucas gracias a los seis milagros y a las dieciocho parábolas que no se encuentran en los demás Evangelios. Vemos una atención particular hacia los pobres, las víctimas de injusticias, los pecadores arrepentidos y acogidos dentro de la misericordia y el perdón de Dios: es él quien narra de Lázaro y el rico Epulón, es él quien habla del Hijo pródigo y el Padre misericordioso que lo recibe con los brazos abiertos, es él quien refiere de la pecadora perdonada que lava los pies de Jesús con sus lágrimas y los seca con sus cabellos, es él quien cita las palabras de María en el “Magnificat” cuando dice que Dios “derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada”. (Lc 1, 52-53).


Al lado de María


La relación particular con la Santa Madre de Dios es otra de las características principales del Evangelio de Lucas. Gracias a él, presuntamente por el testimonio directo que le hizo María, conocemos las palabras de la Anunciación, de la visita a Isabel y del “Magnificat”, gracias a él conocemos detalles de la Presentación en el Templo y el retrato preciso de la angustia de María y José, que no consiguen encontrar a su hijo de doce años. Se debe probablemente a esta sensibilidad narrativa, descriptiva y también iconográfica, la idea de que Lucas era pintor: una tradición muy antigua muestra a San Lucas como el iconógrafo que habría escrito el conocido retrato de la Virgen María. Esta tradición se basa en himnos de la Iglesia bizantina.


Según los historiadores bizantinos y el documento imperial ("bula de oro") expedido al Monasterio de la Gran Cueva ("Mega Spileon") en Calabrita del Peloponeso en Grecia, el Apóstol Lucas escribió su Evangelio en esta cueva quince años después de la Ascensión de Cristo. Muchos creen que el Teófilo a quien se dirige el Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles fue el gobernador de esta región de Acaya. Aquí también el apóstol Lucas celebró la Divina Liturgia en un altar de piedra y dejó una imagen de la Virgen María que hizo de cera, masilla y otras sustancias. Este ícono Sagrado fue descubierto aquí por revelación divina en el siglo IV por una joven pastora llamada Eufrosina de Gálata y dos hermanos de Tesalónica llamados Simeón y Teodoro establecieron allí un monasterio. Aunque el monasterio fue arrasado por el fuego cuatro veces (en 840, en 1400, en 1640 y en 1934), el Icono Sagrado se salvó. El Monasterio de hoy, que es una impresionante estructura de ocho pisos, es  admirable y contiene muchas reliquias sagradas, entre las cuales se encuentra el milagroso Icono Sagrado.


Las noticias sobre su muerte son inciertas: algunas fuentes hablan de su martirio, mientras que otras dicen que vivió hasta una edad avanzada. Simeón el Traductor dice que desde Roma Lucas viajó a Occidente, cruzó Libia y llegó a Egipto. Allí habría sido consagrado Obispo en la región de la Tebaida, donde más tarde habría muerto. Otros escritores y padres de la Iglesia dicen que murió en Tebas de Beocia (San Máximo Margunio), mientras que San Gregorio el Teólogo argumenta que fue martirizado. San Isidoro de Sevilla escribe que murió a la edad de 74 años y San Nicéforo Cálistos, a los 80 años. En todo caso, la tradición más antigua narra que murió en Beocia, a los 84 años después de haberse establecido en Grecia para escribir su Evangelio.


LECTURAS DE LA DIVINA LITURGIA


Col 4,5-11;14-18: Hermanos, con los de fuera, proceded con tacto, aprovechando las ocasiones. Vuestra conversación sea siempre agradable, con su pizca de sal, sabiendo cómo tratar a cada uno. De todo lo que a mí se refiere, os informará Tíquico, hermano querido, servidor fiel y compañero en el servicio del Señor. Os lo mando precisamente para eso, para que sepáis de nosotros y os dé ánimos. Con él va Onésimo, fiel y querido hermano, que es uno de los vuestros. Ellos os pondrán al corriente de todo lo de aquí. Os saluda Aristarco, que está preso conmigo, y Marcos, el primo de Bernabé. Ya tenéis instrucciones sobre él: en caso de que vaya a visitaros, recibidlo. Y también Jesús, por sobrenombre Justo. Estos son los únicos judíos que trabajan conmigo por el reino de Dios, y han sido un alivio para mí. Os saludan Lucas, el querido médico, y Demas. Saludad a los hermanos de Laodicea, a Ninfa y a la Iglesia que se reúne en su casa. Cuando hayáis leído vosotros esta carta, haced que se lea también en la Iglesia de Laodicea, y la de allí, leedla también vosotros. Decid a Arquipo que considere el ministerio que recibió del Señor, y que lo cumpla. El saludo, de mi mano: Pablo. Acordaos de que estoy en la cárcel. La gracia esté con vosotros.


Lc 10,16-21: Dijo el Señor a sus discípulos: «Quien a vosotros escucha, a mí me escucha; quien a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado». Los setenta y dos volvieron con alegría diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre». Él les dijo: «Estaba viendo a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado el poder de pisotear serpientes y escorpiones y todo poder del enemigo, y nada os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo». En aquella hora, se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien».

sábado, 16 de octubre de 2021

Scrisoare circulară a Preafericitului Părinte Cardinal Lucian cu ocazia deschiderii procesului sinodal pentru cea de-a XVI-a Adunare generală ordinară a Sinodului Episcopilor


Scrisoare circulară

Cu ocazia deschiderii procesului sinodal

pentru cea de-a XVI-a Adunare generală ordinară a Sinodului Episcopilor, cu tema:

„Pentru o Biserică sinodală: comuniune, participare și misiune”

Duminică, 17 octombrie 2021

 

Onoratului cler împreună slujitor,

Cuvioșilor călugări și călugărițe,

Tuturor instituțiilor, structurilor și asociațiilor arhieparhiale implicate în pastorație, în educație, în cultură, în activitatea caritativă și în comunicațiile sociale,

Iubiților credincioși greco-catolici,


Dragii mei,


Biserica Catolică pregătește cea de-a XVI-a Adunare Generală Ordinară a Sinodului Episcopilor (2021-2023), a cărei temă este „Pentru o Biserică sinodală: comuniune, participare și misiune”. Prin intermediul acestui Sinod, Sfântul Părinte Papa Francisc cheamă Biserica să își redescopere natura profund sinodală. Sfântul Părinte a dorit ascultarea reală a poporului lui Dumnezeu şi garantarea participării tuturor la procesul sinodal, într-o sinergie care implică credincioșii, Colegiul episcopal şi pe Urmașul Sfântului Petru, în conformitate cu misiunea fiecăruia.


Obiectivul primei faze a procesului sinodal, numită faza eparhială (octombrie 2021 – aprilie 2023), este consultarea poporului lui Dumnezeu (cf. Episcopalis Communio, 5,2) pentru ca procesul sinodal să se realizeze în ascultarea totalităţii celor botezaţi, în speranţa de a contribui la punerea în mișcare a ideilor, energiilor şi creativității tuturor celor care vor lua parte la itinerar, facilitând astfel împărtăşirea roadelor angajării lor.


La nivelul Arhieparhiei de Alba Iulia și Făgăraș am numit o echipă care să coordoneze faza de ascultare locală și care va răspunde interogativelor legate de procedura acesteia.


De ce este importantă sinodalitatea pentru Biserică?


Sinodalitatea reprezintă calea prin care Biserica poate fi reînnoită prin acțiunea Spiritului Sfânt, ascultând împreună ceea ce Dumnezeu are de spus poporului său. „Sinod” este un cuvânt vechi şi venerabil în Tradiția creștină, exprimând natura Bisericii ca popor al lui Dumnezeu care merge împreună. Termenul „sinod” înseamnă „a merge împreună”, adică „syn-odòs”, unde „syn” e împreună iar „odòs” e cale. Toți suntem chemați în virtutea Botezului nostru să fim participanți activi la viața Bisericii. În parohii, comunități creștine mici, mișcări laicale, comunități călugăreşti și alte forme de comuniune, femei și bărbați, tineri și bătrâni, suntem toți invitați să ne ascultăm unii pe alții pentru a auzi îndemnurile Spiritului Sfânt. În timp ce Sinodul Episcopilor a avut loc până acum ca adunare de episcopi cu și sub autoritatea papei, Biserica își dă seama tot mai mult că sinodalitatea este calea întregului popor al lui Dumnezeu. Prin urmare, procesul sinodal nu mai este doar o adunare de episcopi, ci o călătorie pentru toți credincioșii, în care fiecare Biserică locală are un rol esențial. Autoritatea de învățătură a papei și a episcopilor este în dialog cu sensus fidelium, vocea vie a poporului lui Dumnezeu (cf. Sensus fidei în viața Bisericii, 74). Calea sinodalității încearcă să ia decizii pastorale care reflectă voința lui Dumnezeu, fundamentându-le în vocea vie a poporului pelegrin (CTI, Sinodalitatea în viaţa şi în misiunea Bisericii, 3). În această lumină, obiectivul actualului Sinod este de a asculta, ca întreg popor al lui Dumnezeu, ceea ce Spiritul Sfânt îi spune astăzi Bisericii. Trebuie să depunem un efort special pentru a asculta pe cei pe care am putea fi tentați să îi vedem ca neimportanți și pe cei care ne obligă să luăm în considerare noi puncte de vedere care ne pot schimba modul de gândire, fără a recurge la răspunsuri gata făcute sau la judecăți pre-formulate. Biserica urmează exemplul lui Dumnezeu însuși, care ascultă strigătul poporului Său.


Ce reprezintă sinodalitatea pentru Biserică?


Pe scurt, sinodalitatea reprezintă modul și metoda de a integra toate categoriile de credincioși din sânul ei, astfel ca nimeni să nu se simtă exclus sau marginalizat din corpul comun al Bisericii. Unitatea dată de viziunea unui proiect unic împărtășit de toți membrii este un semn profetic al unității Bisericii. Este firesc ca în Biserică să existe structuri și instituții, dar și diferite categorii de membri, însă, în ultimă instanță, toți sunt fiii și fiicele lui Dumnezeu (Sinodalitatea în viaţa şi în misiunea Bisericii, 2 martie 2018, nr. 6), cu toții suntem frați și surori întru Domnul. Sinodalitatea este tocmai ascultarea părerilor tuturor, întărindu-se astfel legătura dintre cler și mireni. Scopul nu este acela ca toți să fim la fel, ci acela de a merge împreună. Papa vrea o Biserică sinodală, un spațiu deschis în care toți să se poată simți acasă și să poată participa; o Biserică a ascultării, ascultând inspirațiile Spiritului Sfânt în adorație și în rugăciune, ascultând speranțele și crizele credinței prin care trec frații și surorile din diferite regiuni ale planetei. Este vorba despre urgența unei reînnoiri pastorale, ascultând semnalele care provin din realitățile locale.


În această deschidere spre sinodalitate trebuie să urmăm exemplul lui Isus. Într-un mod care surprinde şi uneori îi scandalizează pe cei de lângă el, Isus îi acceptă ca interlocutori pe toţi cei care ies în evidență din mulțime: ascultă cuvintele femeii cananeence (Mt 15,21-28), care nu poate accepta să fie exclusă de la binecuvântarea adusă de El; îşi permite dialogul cu samariteanca (In 4,1-42), în pofida condiției sale de femeie compromisă social şi religios; solicită actul de credinţă liber şi recunoscător al orbului din naștere (In 9), pe care religia oficială îl lichidase ca străin de perimetrul harului. Între cei care-l urmează pe Isus asumă importanță clară figura apostolilor pe care El însuși îi cheamă încă de la început, destinându-i la medierea autoritară a raportului mulțimii cu Revelația şi cu venirea Împărăției lui Dumnezeu. Alegerea apostolilor nu este privilegiul unei poziții exclusive de putere şi de separare, ci harul unei slujiri inclusive de binecuvântare şi de comuniune. Grație darului Spiritului Mântuitorului Înviat a treia zi, aceştia trebuie să păstreze locul lui Isus, fără a-L înlocui: nu pentru a pune filtre prezenței Sale, ci pentru a face ușoară întâlnirea cu El.


Preoții și diaconii joacă un rol crucial în însoțirea întregului popor al lui Dumnezeu pe calea sinodalității. Eforturile lor de promovare și punere în practică a unui mod mai sinodal de a fi Biserică a lui Cristos sunt de o importanță vitală. De aceea, îi rog pe preoți și pe diaconi să sprijine și să promoveze desfășurarea fazei arhieparhiale a procesului sinodal în Biserica noastră locală.


În mod concret, preoții Arhieparhiei noastre, coordonați de protopopi, vor organiza întruniri colective la nivel parohial și vor întreba enoriașii, pe înțelesul lor, despre cum cred ei că pot să se implice mai mult în bunul mers al Bisericii, și despre cum Biserica i-ar putea asculta mai bine în ceea ce ei au de spus. Va fi transmisă tuturor preoților o Anexă cu întrebări care pot fi utile în derularea consultărilor. Parohul va înmâna protopopului o sinteză rezultată în urma discuțiilor. Protopopii vor organiza întâlniri cu parohii în cadrul cărora vor promova activități, dialoguri și reflecții pe anumite teme ale sinodalității în urma cărora vor aduna contribuții colective sau individuale. Protopopii și superiorii celorlalte instituții vor trimite sintezele pe adresa cancelar@curia-bru.ro până la data de 15 februarie 2022. Totodată, în mod individual, fiecare își poate trimite propriile idei, reflecții, sugestii, propuneri și răspunsuri pe aceeași adresă de e-mail. Experiențele comunitare ale procesului sinodal trebuie încurajate în raport cu contribuțiile individuale, deoarece acestea manifestă mai bine spiritul sinodal al mersului împreună (Vademecum 5.1).  Cei care vor avea nevoie de sprijin în organizarea întâlnirilor, vor solicita prezența Episcopului sau a Comisiei sinodale arhieparhiale.


Rezultatele consultărilor în teritoriul Arhieparhiei noastre, adică ideile, reflecțiile, sugestiile și propunerile sincere și pline de speranță venite din partea poporului lui Dumnezeu, vor fi sintetizate de către Comisia arhieparhială a consultării sinodale de la Blaj, iar sinteza va fi trimisă către Sinodul Episcopilor Bisericii noastre și către Conferința Episcopilor Catolici din România. Sinteza finală pe care Arhieparhia de Alba Iulia și Făgăraș o va elabora la sfârșitul acestei perioade de ascultare şi discernământ în teritoriu, va constitui atât un imbold la revigorarea Bisericii noastre, cât și o contribuție a sa la parcursul Bisericii universale. Amintim că scopul Sinodului şi prin urmare al acestei consultări nu este să producă documente, ci „să facă să răsară vise, să trezească profeții şi viziuni, să facă să înflorească speranțe, să stimuleze încredere, să panseze răni, să împletească relaţii, să învie zori de speranţă, să învețe unul de la celălalt şi să creeze un imaginar pozitiv care să lumineze mințile, să încălzească inimile, să redea forță mâinilor” (Papa Francisc, Discurs la începutul Sinodului dedicat tinerilor, 3 octombrie 2018).


Un cuvânt sincer de recunoștință tuturor celor care organizează, coordonează și participă la acest proces sinodal. Călăuziți de Spiritul Sfânt, noi cu toții formăm pietrele vii prin care Dumnezeu zidește Biserica pe care o dorește pentru al treilea mileniu (1Pt 2,5). Fie ca Sfânta Fecioară Maria, Regina apostolilor și Maica Bisericii, să mijlocească pentru noi pentru a mergem împreună pe calea pe care Dumnezeu ne-o pune înainte. Cu Ea, rostim împreună ca popor al lui Dumnezeu: „Fie mie după cuvântul tău” (Lc 1,38).


Blaj, la 17 octombrie 2021


+ Cardinal Lucian Mureșan

Arhiepiscop și Mitropolit al Arhieparhiei de Alba Iulia și Făgăraș

viernes, 15 de octubre de 2021

Deschiderea procesului sinodal pentru cea de-a XVI-a Adunare generală ordinară a Sinodului episcopilor în Arhieparhia de Alba Iulia și Făgăraș


Duminică, 17 octombrie 2021, Arhieparhia Greco-Catolică de Alba Iulia și Făgăraș va deschide procesul sinodal pentru cea de-a XVI-a Adunare generală ordinară a Sinodului episcopilor, printr-o Liturghie solemnă, oficiată în numele Preafericitului Lucian Cardinal Mureșan de Preasfinția Sa Cristian, Episcop auxiliar. Sfânta Liturghie Arhierească va avea loc în Catedrala Arhiepiscopală Majoră „Sfânta Treime” din Blaj, de la ora 08:45, fiind invitați să participe, fie în mod fizic, fie prin mijloacele mass-media, în deplină comuniune frățească, toți credincioșii din Arhieparhia de Alba Iulia și Făgăraș.


În comuniune cu Sfântul Părinte Papa Francisc și cu toate Eparhiile și Diecezele Bisericii Catolice, în Biserica Română Unită cu Roma, Greco-Catolică, va fi marcată deschiderea procesului sinodal pentru cea de-a XVI-a Adunare generală ordinară a Sinodului Episcopilor, cu tema „Pentru o Biserică sinodală: comuniune, participare și misiune”.


Programată inițial pentru luna octombrie 2022, adunarea Sinodului episcopilor a fost reprogramată pentru octombrie 2023, iar lucrările adunării sinodale au fost „descentralizate” și vor avea trei faze: diecezană, continentală și universală. Documentul care trasează un itinerar sinodal nou, „cu modalități inedite”, a fost aprobat de Papa Francisc în luna mai a anului 2021 și oferă o serie de noutăți referitoare la desfășurarea viitoarei adunări sinodale.


În luna septembrie a anului curent, Secretariatul General al Sinodului a dat publicității Documentul pregătitor și Ghidul cu privire la parcursul sinodal dedicat sinodalității. Textul pregătitor propune o serie de întrebări în vederea orientării, consultării poporului lui Dumnezeu pornind de la întrebarea: „Cum se realizează astăzi, în Biserica voastră locală, «mersul împreună»?”


Faza diecezană care va începe duminică, 17 octombrie 2021, în toate Bisericile locale, se va desfășura sub conducerea episcopului diecezan sau eparhial. Episcopii reuniți în adunare pentru o perioadă de discernământ vor face o sinteză, ținând cont de relațiile dintre credincioși și cler, dintre parohii, dintre Episcopi, incluzând în analiză diferitele forme de viață consacrată, asociațiile, mișcările și instituțiile gestionate de Biserică, precum școli, spitale și asociații de caritate, pe care o vor trimite Secretariatului general al Sinodului. Toate acestea se vor încheia înainte de luna aprilie a anului 2022. După primirea materialelor, se va proceda la întocmirea unui prim „Instrumentum laboris” care va fi publicat în septembrie 2022 și va fi trimis în Bisericile locale.


Faza continentală, ce se va desfășura sub semnul dialogului și discernământului, este programată în perioada septembrie 2022 – martie 2023. Această fază se va finaliza prin realizarea unui dialog despre „Instrumentum laboris”. La încheierea acestei faze se va elabora un document final, care va fi trimis Secretariatului general în martie 2023, iar apoi se va trece la redactarea unui al doilea „Instrumentum laboris”, prevăzut pentru a fi publicat în iunie 2023.


Faza universală, punctul culminant al procesului sinodal, va avea loc la Vatican, când episcopii numiți pentru adunarea sinodală se vor aduna la Roma în jurul Succesorului lui Petru, după procedurile stabilite în constituția „Episcopalis communio”.

Procesul sinodal pentru cea de-a XVI-a Adunare generală ordinară a Sinodului Episcopilor a fost deschis duminică, 10 octombrie 2021, de Papa Francisc care a oficiat în Bazilica San Pietro din Vatican o Sfântă Liturghie solemnă.


Vorbind despre importanța acestui moment la care sunt invitați să participe toți credincioșii Bisericii Catolice, Sfântul Părinte a spus că acest proces „este o indicație importantă și pentru noi. Sinodul este un drum de discernământ spiritual, care se face în adorație, în rugăciune, în contact cu Cuvântul lui Dumnezeu (cf. Evrei 4,12). Cuvântul ne deschide la discernământ și îl luminează. El orientează Sinodul în așa fel încât acesta să nu fie un congres bisericesc, o reuniune de studiu sau un congres politic, ci un eveniment de har, un proces de vindecare călăuzit de Spiritul Sfânt. În aceste zile, Isus ne cheamă, cum a făcut cu omul bogat din Evanghelie, să ne golim de noi înșine, să ne eliberăm de ceea ce este murdar, chiar de închiderile noastre și de modelele noastre pastorale repetitive, să ne întrebăm despre ceea ce Dumnezeu vrea să ne spună în acest timp și în ce direcție vrea să ne conducă”.


Papa Francisc ne îndemnă ca pe parcursul acestui Sinod să fim „pelerini îndrăgostiți de Evanghelie, deschiși la surprizele Spiritului Sfânt”. De aceea, nu trebuie să „pierdem ocaziile de har ale întâlnirii, ascultării reciproce și discernământului. Cu bucuria de a ști că, în timp ce îl căutăm pe Domnul, El este cel dintâi care vine în întâmpinarea noastră cu iubirea sa”.



Sursă: Biroul Arhieparhial de Presă

jueves, 14 de octubre de 2021

14/10 - La Santa y Justa Parasceve

Nació en el siglo X en un pequeño pueblo marinero llamado Epibatai, distante de Constantinopla un día de camino, en el seno de una familia noble. Ella y su hermano Eutimio quedaron pronto huérfanos y decidieron abrazar la vida religiosa. Eutimio llegó a ser obispo de Madito y Parasceve, después de pasar unos años en un monasterio, decidió llevar vida eremítica, en una región desierta, intentando emular a los antiguos eremitas de Egipto y Siria: ayunos, noches en vela, oración, mortificaciones corporales… Comía solo los sábados y domingos y dormía sobre la tierra.

Una noche se le apareció un ángel que la exhortó a seguir en esa forma de vida, pero cerca de su pueblo natal. Parasceve marchó a Constantinopla, visitando todos los santuarios de la ciudad como peregrina y poniéndose bajo la protección de la Virgen; luego marchó a Epitabai, su pueblo, y pasó allí el resto de su vida tal y cual lo estaba haciendo antes, como los antiguos eremitas de la Tebaida. Murió y fue sepultada por gente que no la conocía y su recuerdo se perdió.


Pero su memoria llegó de nuevo a “florecer” gracias a un milagro: cerca de su pueblo vivía un estilita, y un día unos marineros llevaron el cadáver de un compañero muerto de peste y lo pusieron al pie de la columna. El estilita rogó para que alguien viniese para darle sepultura y, pasados unos días, unos hombres que se pusieron a cavar una fosa para enterrar el cadáver del marinero encontraron otro cadáver que estaba enterrado y que desprendía un agradable olor que anulaba el olor fétido del cadáver del marinero.


Uno de esos hombres, llamado Jorge, tuvo una visión: vio a una reina sentada en su trono y rodeada de hombres que llevaban en sus manos una antorcha. Uno de ellos le dijo que llamase a sus otros compañeros para que dieran testimonio del descubrimiento milagroso del cuerpo de Parasceve, la reina que estaba sentada en el trono y que era vecina de Epibatai. Desde entonces Parasceve es la patrona de sus compatriotas. Ella les reveló su nombre, Parasceve, y les prometió ayudarles en todo aquello que le pidiesen con fe. Una vecina del pueblo llamada Eufemia tuvo la misma visión y ambos, Jorge y Eufemia, contaron la noticia a todo el pueblo, que recibió procesionalmente las reliquias de Parasceve.


Pero el cuerpo de la santa no permaneció en Epibatai. Como los francos en el año 1204 conquistaron Constantinopla y robaron numerosas reliquias de santos para llevarlas a occidente, el rey búlgaro Juan II Asen recogió el cuerpo de Parasceve y lo trasladó a Tarnovo, donde fue recibido solemnemente por el Patriarca Basilio; lo llevaron a una basílica cercana al palacio imperial y allí lo pusieron.


Cuando en el año 1393 los turcos invadieron Tarnovo, las reliquias fueron llevadas a Belgrado, donde estuvo hasta el año 1521, fecha en la que Solimán «el Grande» conquistó Belgrado. El sultán, al ver la veneración que tenían los cristianos por las reliquias de la Santa, se las envió al Patriarca de Constantinopla, que las puso en la Iglesia de Panmakáristod, que era la iglesia patriarcal. En el año 1586, en tiempos de Murat III, el cuerpo fue trasladado a la iglesia de San Demetrio Kanabu, y posteriormente, en 1612 al Fanar. Finalmente, en el año 1641 fueron llevadas las reliquias a la ciudad moldava de Iași, donde actualmente se encuentran.


La vida de la santa fue escrita por Mateo, metropolita de Mira en ese momento; o sea, unos cinco o seis siglos después de muerta. Esto le resta valor al relato de su historia. Se cree que vivió en el siglo X, pero esto es pura hipótesis. Su existencia es cierta, es histórica, y su cuerpo siempre ha sido objeto de veneración. Su fiesta se celebra hoy, día 13 de octubre.



Antonio Barrero

Fuente: Preguntasantoral

miércoles, 6 de octubre de 2021

06/10 - El Santo y Glorioso Apóstol Tomás


Tomás era uno de los Doce, galileo de nacimiento. Sofronio (no el famoso Patriarca de Jerusalén del siglo VII, celebrado el 11 de marzo, sino un amigo de Jerónimo mencionado por este último) dice que Santo Tomás predicó a los partos, persas, medos, hircanianos, bactrianos y otras naciones vecinas.


Gracias al cuarto Evangelio, la personalidad de Santo Tomás está más clara para nosotros que la de algunos otros de los Doce. Su nombre aparece en todas las listas de los Sinópticos (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6, cf. Hechos 1:13), pero en San Juan desempeña un papel característico.


Primero, cuando Jesús anuncia su intención de regresar a Judea para visitar a Lázaro, Tomas, que es llamado “Dídimo” (el mellizo), dice a los otros discípulos: “Vayamos también nosotros a morir con Él” (Jn 11:16). De nuevo es Tomás quien, durante el discurso antes de la Última Cena, pone una objeción: “Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” (Jn 14:5). Pero Tomás es especialmente recordado por su incredulidad, cuando los otros Apóstoles le anuncian la Resurrección de Cristo: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré” (Jn 20:25); pero, ocho días después, hizo su acto de fe, acatando el reproche de Jesús: “Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído. “ (Jn 20:29).


Esto agota todo nuestro conocimiento cierto con respecto al Apóstol; pero su nombre es el punto de partida de una considerable literatura apócrifa, y hay también ciertos datos históricos. El documento principal acerca de él es el "Acta Thomae", conservada para nosotros, con algunas variaciones, en griego y en siríaco, y con signos inconfundibles de su origen gnóstico. Puede ser de hecho obra del propio Bardesanes. El dato más antiguo fue fechado por Harnack (Chronologie, 2, 172) al principio del tercer siglo, en el 220 d,C. Si el lugar de su origen es realmente Edesa, como Harnack y otros sostienen con legítimas razones (ibid., pág. 176), esto daría una considerable probabilidad a la afirmación, explícitamente hecha en el "Acta" (Bonet cap. 170, p.286), de que las reliquias del Apóstol Tomás, que sabemos que eran veneradas en Edesa, realmente habían venido de Oriente. En más de un lugar (cap. 31, pág., 148) representa a Tomás (o Judas Tomás, como es nombrado aquí y en otras lugares de tradición siríaca) como el hermano gemelo de Jesús. Tomás en siríaco es el equivalente al ‘didymos’ en griego, y significa mellizo.


La historia transcurre como sigue: Tras la separación de los Apóstoles, India fue la porción de Tomás, pero manifestó su incapacidad para ir; tras lo cual, su Maestro Jesús se apareció de un modo sobrenatural a Abban, enviado de Gundafor, un rey hindú, y le vendió a Tomás como esclavo, para servir a Gundafor como carpintero. Entonces Abban y Tomás navegaron hasta llegar a Andrápolis dónde desembarcaron y asistieron a la fiesta de las bodas de la hija del gobernador. Siguieron extraños sucesos y Cristo, bajo la apariencia de Tomás, exhortó a la novia a permanecer virgen. Llegado a India Tomás emprendió la construcción de un palacio para Gundafor, pero gastó el dinero a él confiado con los pobres. Gundafor lo encarceló; pero el apóstol escapó milagrosamente y Gundafor se convirtió. Recorriendo el país para predicar, Tomás se encontró con extrañas aventuras de dragones y asnos salvajes. Entonces llegó a la ciudad de rey Misdai (en siríaco Mazdai), dónde convirtió a Tertia, la esposa de Misdai, y a Vazan, su hijo. Después de ello fue condenado a muerte, llevado fuera de la ciudad a una colina, y atravesado por las lanzas de cuatro soldados. Fue enterrado en la tumba de los antiguos reyes pero sus restos fueron después llevados a occidente.


Es ciertamente un hecho notable que, alrededor del año 46 d.C., gobernaba un rey sobre la zona de Asia al sur del Himalaya, representada actualmente por Afganistán, Beluchistan, el Pundjab, y Sind, que llevaba el nombre de Gondophernes o Guduphara. A pesar de las pequeñas variaciones, la identificación del nombre con el Gundafor del "Acta Thomae" es inequívoca y apenas se discute. Más aún, tenemos la evidencia de la inscripción Takht-i-Bahi, que está fechada y qué los mejores especialistas aceptan para establecer que el rey Gunduphara probablemente empezó a reinar sobre el 20 d.C. y todavía estaba reinando en el 46. Hay excelentes razones de nuevo para creer que Misdai o Mazdai bien pueden ser la transformación de un nombre hindú hecha en tierra Iraní. En este caso probablemente representaría a un cierto rey Vasudeva de Mathura, sucesor de Kanishka. No hay duda de que no se puede deducir que el narrador que escribió el "Acta Thomae" pudiera haber adoptado algunos nombres históricos hindúes para dar verosimilitud a su obra; pero, como el Sr. Fleet deduce en sus severamente críticos escritos, " los nombres puestos aquí en relación con Sto. Tomás son característicos, no tal y como han existido en la historia y tradición hindú" (Joul. of R.Asiátic. Soc., 1905, p.235).


Por otro lado, la tradición de que Sto. Tomás predicó en "India" se extendió ampliamente por Oriente y Occidente y aparece en escritores como Efraim, Siro, Ambrosio, Paulino, Jerónimo y más tarde en Gregorio de Tours y otros. También existe la creencia, largamente aceptada, de que Sto. Tomás realizó sus viajes misioneros por el lejano sur de Mylapore, no lejos de Madrás, y allí sufrió el martirio. En esta región todavía se encuentra una cruz en un bajorrelieve de granito con una inscripción en pahlavi (persa antiguo) datada en el siglo séptimo, y la tradición de que fue allí donde Sto. Tomás entregó su vida es localmente muy fuerte. Es cierto también que en el Malabar o costa oeste del sur de la India, todavía existe un grupo de cristianos que aún usan un tipo de siríaco como lengua litúrgica. Parece difícil determinar si esta Iglesia data del tiempo de Sto. Tomás Apóstol (hubo un obispo Siro-Caldeo, Juan, "de India y Persia" que asistió al Concilio de Nicea en el 325) o si el Evangelio fue por primera vez predicado allí en el 345 bajo la persecución persa de Shapur (o Sapor), o si lo fue por los misioneros sirios que acompañaron un cierto Tomás Cana y penetraron en la costa Malabar alrededor del año 745. Sólo sabemos que en el siglo sexto Cosmas Indicopleustes habla de la existencia de cristianos en Male (¿Malabar?) bajo un obispo que había sido consagrado en Persia. El rey Alfredo el Grande aparece en la "Crónica" anglosajona” enviando una expedición para establecer relaciones con estos cristianos del lejano Oriente.


San Juan Crisóstomo afirmaba que la tumba de Tomás estaba en Edesa de Siria, adonde sus reliquias pudieron ser trasladadas desde la India en el siglo IV, y allí permanecieron hasta que fueron trasladadas a Quío en 1258 y a Ortona.


Además del "Acta Thomae" de la que existe una redacción, diferente y notablemente más corta, en etíope y latín, tenemos un breve formulario de un, así llamado, “Evangelio de Tomás", originalmente gnóstico, y, tal y como ahora lo conocemos, meramente una historia fantástica de la niñez de Jesús, sin ningún notablemente tinte herético.


Hay también una "Revelatio Thomae", condenada como apócrifo por el Decreto del Papa de Roma Gelasio, que se ha recuperado recientemente de diversas fuentes de modo fragmentario.

viernes, 1 de octubre de 2021

01/10 - Protección de la Santa Madre de Dios


Entre las festividades orientales dedicadas a la Santa Madre de Dios es posible distinguir entre las que tienen relación con las acciones de la Santa Virgen durante su vida mortal y su posterior actividad entre los creyentes cristianos. En la primera categoría podemos incluir su Natividad, la Presentación en el Templo, la Anunciación, Natividad de Nuestro Señor y, por supuesto, la Dormición de la Santa Virgen. En la segunda categoría pueden incluirse un número de milagrosas apariciones -como la de la iglesia de Blaquerna de Constantinopla, probablemente en los años 20 del siglo X- o algunos otros milagros como la derrota de los árabes y eslavos que asediaron Constantinopla; y no cabe olvidar diversas curaciones milagrosas, incluso resurrecciones de entre los muertos, milagros que son recordados en algunos himnos dedicados a Ella, como el Akathistos y la Paraclísis de la Madre de Dios.

La fiesta bizantina más impresionante en honor de la Virgen María, perteneciente a la segunda categoría, es sin duda la Protección de la Theotokos, celebrada el 1 de octubre (o el el 28 de octubre en la Iglesia de Grecia). Más conocida como la Pokrov en los países eslavos, Acoperamantul Maicii Domnului en Rumanía o Skepi en Grecia y Oriente, la fiesta trata acerca de la milagrosa aparición de la Santa Madre de Dios en la iglesia bizantina de Blaquerna, pero también tiene que ver con una santa reliquia conocida como el Velo de Nuestra Señora. Además, el vocablo griego skepi lo mismo significa “protección” que “velo”.

La historia de una milagrosa aparición

La fiesta de la Protección se celebra en relación con la extraordinaria vida de un loco por Cristo, San Andrés de Constantinopla. Su biógrafo, el sacerdote Epifanio de la catedral de Santa Sofía, hizo notar que Andrés tenía ascendencia eslava y era esclavo en la corte de un noble de Constantinopla. Una noche él recibió el mandato divino de actuar como un loco para cumplir una misión especial. A partir de ese momento, Andrés vivía en las calles o bajo los pórticos de las iglesias, junto a los mendigos, vagabundos y prostitutas, haciendo a primera vista cosas estúpidas, pero en realidad tratando de devolver a la fe muchos pecadores.

Después de un tiempo viviendo así, se hizo amigo de Epifanio, un sacerdote de la catedral a quien confesó su auténtica identidad y el significado de sus actos. Poco después Epifanio se convirtió en “aprendiz” de Andrés, quien le contó sus visiones y le enseñó el auténtico modo de vida cristiano.

El Sinaxario Griego para la Fiesta de la Protección de Nuestra Señora afirma que San Andrés, junto con Epifanio, participó en una vigilia nocturna el día 1 de octubre, noche del sábado al domingo, en la iglesia de Blaquerna, un importante lugar de peregrinación en Constantinopla, construido en torno a 450 por la emperatriz Pulqueria. La oración especial tenía su razón de ser en la amenazada libertad de la ciudad, sometida a un ataque bárbaro. No queda clara la identidad de los atacantes.

Eso sucedió “en tiempos del emperador León el Sabio” (refiriéndose a León IV, 886-912). Hacia las cuatro de la madrugada, Andrés alzó sus ojos al cielo y vio, junto a su discípulo, que la Virgen María estaba allí, suspendida en el aire, rodeada de luz y orando, su rostro anegado de lágrimas. En la visión, que no era sólo visible para Andrés y Epifanio, sino también para otros que estaban allí en la iglesia, la Santa Virgen estaba rodeada de ángeles, junto con San Juan Evangelista y San Juan Bautista. Su oración está citada en el himno Akathistos de la Protección de la Theotokos. En el Sinaxario dice así: “Padre celestial, recibe a todos los que te glorifican y pronuncian Tu Santo Nombre en todo lugar. Santifica los lugares donde mi nombre es recordado y glorifica a quienes te glorifican y me honran a mí, Tu madre. ¡Recibe todas sus oraciones y promesas y líbralos de todos los males y necesidades!” Después de terminar su oración, Ella caminó hacia el altar y siguió orando. Poco después, el peligro se extinguió y la ciudad se salvó una vez más. Después de un instante, Ella se quitó el velo (omophorion o mandylion) y lo desplegó sobre toda la gente congregada en la iglesia, como signo de su protección. Entonces San Andrés se volvió hacia su discípulo, Epifanio, que estaba junto a él, y le preguntó: “¿Ves, hermano, a la Santa Theotokos rezando por todo el mundo?” y Epifanio respondió, “¡Sí, Santo Padre, la veo y estoy maravillado!”.

La celebración de la Protección de la Theotokos en este día tiene su motivo en algo más que este evento aislado. Se podría decir que está más bien conectada con diversas salvaciones milagrosas de la ciudad de Constantinopla, en peligro debido a muchas invasiones extranjeras. La primera vez que la capital del Imperio Bizantino fue asediada, fue en 626 a manos de los persas y los escitas, durante el reinado de Heraclio. Tras una procesión con los iconos y una reliquia de la Virgen María (probablemente su velo; pues su túnica, velo y parte del cinturón habían sido traídas desde Palestina por orden de León I en 473), una repentina tormenta dispersó la flota enemiga en el Cuerno de Oro, cerca de la iglesia de Blaquerna, y Constantinopla se salvó. En honor a este suceso, el patriarca Sergio (o, según otros, el diácono Jorge Pisida) compuso el famoso himno Akathistos.

Los árabes asediaron la ciudad en 717-718, pero perdieron la batalla de un modo similar, y más tarde la gente de Rus – los ancestros de los rusos -, liderados por Askold y Dir en 860, según las Crónicas Primigenias. El patriarca Focio y el emperador Miguel encabezaron una vigilia nocturna en la iglesia de Nuestra Señora de Blaquerna. El cronista dice que “el tiempo estaba estable, y el mar estaba en calma, pero un fuerte viento se levantó, y cuando grandes olas se alzaron enfrente, confundieron los barcos de los paganos de Rus, los lanzó a la costa y los destruyó, de modo que pocos escaparon a tal destrucción y regresaron a su tierra natal”. Según Néstor, la fiesta de la Protección celebra la destrucción de esta flota en algún momento del siglo IX, lo que no puede ser correcto, ya que San Andrés vivió a principios del siglo X.

En cualquier caso, según la tradición rusa, se cree firmemente que los bárbaros que cercaron Constantinopla en tiempos de San Andrés procedían de Kievan-Rus. Los hechos históricos establecen que en 907 la capital bizantina fue atacada por las tropas de Oleg de Novgorod, quien reclamaba para su gente derechos especiales de comercio con el Imperio. León lo combatió y la ciudad se salvó, pero ellos volvieron a atacar en 911, y entonces el tratado se firmó. El 1 de octubre de 907 era sábado, lo que confirma la información.

Por último, la protección de la Theotokos sobre Constantinopla tiene relación con una potencial invasión búlgara en 926, cuando el zar Simeón fue disuadido de atacar la ciudad después de que le fue mostrado el Santo Velo.

Es interesante hacer notar que la Fiesta de la Protección empezó a ser celebrada en el siglo XII por los rusos, la gente que en aquella época atacó Constantinopla. La celebración se expandió por todo el cristianismo oriental, pero hasta hoy su importancia destaca especialmente en los países de lengua eslava.

La reliquia del Velo Protector

Parece ser que el Velo Protector es un omophorion, similar a una corbata. Su forma está atestiguada por su representación en los iconos. Los obispos bizantinos llevan un omophorion como símbolo de la plenitud del poder jerárquico.

El Velo de la Theotokos, junto con su cinturón y otras sagradas reliquias, fueron traídos desde Palestina por orden el emperador León I el Tracio (457-474) y permanecieron hasta 473 en la iglesia de Blaquerna, siendo muy popular debido a diversos milagros relacionados con él. Una parte del Velo Protector o quizá su totalidad fueron donados por la emperatriz bizantina Irene como regalo al emperador Carlomagno, como parte de una negociación matrimonial. Carlomagno lo donó a la catedral de Chartres, donde ha permanecido hasta hoy, aunque pequeños trozos del mismo se difundieron por todo Occidente. Como ejemplo, un trozo es conservado hoy en día en la iglesia de San Josafat de Detroit, Estados Unidos.

El Velo continúa jugando su papel en la historia bizantina, aunque más como culto ritual que como veneración física.

Otra venerada reliquia: el cinturón de la Theotokos

En Oriente, la veneración a la Theotokos están relacionada con el “cinturón de la Theotokos”, actualmente conservado en una pequeña caja en el monasterio Vatopedi (monte Athos), hecho de pelo de camello. Según la tradición, el centro del mismo fue bordado con hilo de oro por la emperatriz Zoe de Constantinopla, que fue curada por el santo cinturón.

Yendo atrás, la tradición afirma que esté cinturón fue dado milagrosamente a Santo Tomás Apóstol, que llegó tarde al funeral de la Santa Madre, como prueba de su asunción a los cielos. Primeramente el cinturón se quedó en Jerusalén. El emperador Arcadio (395-408) fue el que lo llevó a Constantinopla, primero a la iglesia de los Santos Apóstoles y más tarde a Blaquerna (durante el reinado de la emperatriz Pulqueria, 450-453), y permaneció allí, junto con otras reliquias (como ya se ha dicho) hasta la época de Justiniano, cuando fue trasladado a Santa Sofía. Como he dicho antes, la emperatriz Zoe, siendo curada al llevar este cinturón, lo hizo bordar con hilo de oro, y lo colocó de nuevo en el relicario. Este evento se marca en el calendario bizantino como la Fiesta de la puesta el Cinturón en el relicario (31 de agosto). Finalmente fue tomado por los búlgaros de Ionita Caloian, tras una batalla perdida por Alexios Angelos III (1195-1203) y llegó al monasterio de Vatopedi, entregado por Lazar, el zar de los serbios en 1389.

Después de esto, el santo cinturón fue llevado en largas procesiones durante grandes epidemias, como la peste en Valaquia (1813) y en el Imperio Otomano (1871), o en tiempos actuales, en diferentes países, para su veneración.

El icono de la Santa Protección

El icono de la fiesta representa a la Santa Virgen de pie entre los fieles con los brazos extendidos en oración y envueltos con un velo, rodeada de ángeles y de los doce apóstoles, obispos, santas mujeres, monjes y mártires, que permanecen bajo el velo. Ella lleva en sus brazos extendidos el santo velo, que simboliza la protección de su intercesión.

Bajo esta escena, que representa a la Iglesia celestial, está la Iglesia terrenal, probablemente la misma Blaquerna, donde aparece un joven varón vestido de diácono, que lleva en su mano izquierda un rollo con el texto del Kontakion de la Natividad, que honra a la Madre de Dios (“Hoy, la Virgen da a luz Al que está más allá de la Vida…”). Éste es San Román el Melodista, un himnógrafo celebrado también el 1 de octubre. Aunque no está directamente conectado a esta fiesta, su historia habla de cómo recibió el carisma de escribir melodías en honor a los Santos después que la Santa Madre le dijo en sueños que comiese el rollo que ella le daba. Al hacerlo, él empezó a estar inspirado para escribir.

Junto a él, a la derecha están Andrés y Epifanio, y a la izquierda están también el emperador León el Sabio y la emperatriz Zoe (que fue milagrosamente curada de una enfermedad -probablemente epilepsia- al llevar el cinturón de la Theotokos) y el patriarca de Constantinopla de la época, que fue probablemente Eutimio I (entronizado en marzo de 907).

El icono de la Pokrov podría estar relacionado con la imagen occidental de la Virgen de la Misericordia, en la cual la Virgen extiende su manto para cubrir y proteger un grupo de fieles suplicantes. Esto es conocido en Italia a partir de 1280. Una de estas escenas aparece en la iglesia de San Bonifacio de Fulda, Alemania.

Troparion (himno) de la Fiesta

“Hoy los fieles celebran la fiesta con alegría iluminada por tu venida, oh Madre de Dios. Contemplando tu pura imagen clamamos fervientemente a ti: rodéanos en torno al precioso velo de tu protección; líbranos de todas las formas de mal, rogándole a Cristo, tu Hijo y Nuestro Dios, que salve nuestras almas”.

Mitrut Popoiu

jueves, 23 de septiembre de 2021

23/09 - Concepción del Santo Profeta, Precursor y Bautista Juan


Esta era la profecía de Isaías para el precursor: “Una voz proclama: «Preparen en el desierto un camino para el Señor; enderecen en la estepa un sendero para nuestro Dios. (Isaías 40: 3)".

Esta voz era la del Precursor San Juan el bautista, nacido en forma milagrosa; su padre Zacarías era sacerdote, y en el momento que estaba incesando en el templo durante la Fiesta de los Tabernáculos, vio un ángel del Señor que le anunció de la llegada de un hijo y que lo llamaría Juan. Esto ocurrió quince meses antes del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.

La alegría desbordaba en Zacarías, pero dudó un instante porque él y su mujer tenían una edad avanzada, a pesar de tener ante sus ojos los precedentes de Abrahán y Sara, de Ana, madre del Profeta Samuel, y de otras mujeres estériles del Pueblo de Israel que dieron a luz por el poder de Dios; entonces el ángel le dijo que por su desconfianza quedaría mudo hasta que la palabra de Dios se cumpliera.

Así fue: a los nueve meses Isabel tuvo a su hijo. Luego de ocho días, en la circuncisión del niño, los parientes quisieron poner el nombre de su padre al niño, pero Zacarías escribió en una pizarra el nombre de Juan, e inmediatamente volvió a hablar, y la alegría retornó a todos.